Durante la colonia, Coahuila, antes nueva Extremadura y Nueva Vizcaya tuvo una actividad económica poco diversificada debido al aislamiento del resto de la Nueva España, de su escasa población, de su clima árido y sobre todo debido a que era tierra bajo constante ataque de los grupo indígenas, llamados bárbaros o  Salvajes.

Nuestro ilustre historiador Vito Alessio Robles nos hace llegar el censo de Coahuila y Texas después de la independencia de México de mas o menos 50,000 habitantes, misma población que se redujo al momento de la separación de Texas en 1835.

Durante el siglo XIX en Coahuila floreció la ganadería y en cierta medida la agricultura, debido en gran parte a la producción latifundista de la familia Sánchez Navarro.

También en el siglo XIX se descubren las enormes betas de carbón en la región carbonífera, mismas que ya habían sido mencionadas por el explorador alemán Alexander Von Humboldt.

A finales del siglo XIX y principios del XX en Coahuila no sólo se daba un auge de explotación minera, sino que también la ganadería y la agricultura habían alcanzado volúmenes históricos, sobre todo en la comarca lagunera.

La industria llegó también a principios del siglo XX para procesar las materias primas. Un ejemplo de esto es la industria textil de la laguna y la metal mecánica de la región centro y carbonífera.

Con la llegada de General Motors a Saltillo en 1981 y Chrysler en 1979, Coahuila habría de transformarse  en el principal fabricante de autos y motores de México, produciendo hasta un 25% de todos los vehículos hechos en el país.

La región lagunera sufrió también una gran transformación después de sus auge textil a principios de los noventa. El número de maquiladoras y fábricas se multiplicó exponencialmente, ayudando al enorme crecimiento que vivió esta región y dejando un camino que también sería seguido por la rama del comercio y los servicios.

            La región carbonífera, que alberga a empresas de talla mundial como Altos Hornos de México y  gracias a que explota el 99% del carbón de México, también tuvo una transformación que la llevó a convertirse en una región prospera, eficiente y proveedora de electricidad y energéticos
En suma, gracias al aprovechamiento de las industrias y de los recursos naturales y de la división estratégica de sus regiones para el mejor desarrollo de cada una de ellas, Coahuila ha sabido adaptarse a los cambios que cada época o tiempo exigen. Sus excelentes comunicaciones con el resto de México y el mundo, han hecho de Coahuila un Estado globalizado y competitivo, un Estado que antes fue un desierto y que hoy florece junto a su economía.